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Bienvenidos a acPsicología
¿Que es ACPsicología?
AC Psicología es un gabinete de psicología en Cartagena (Murcia) que trabaja desde enfoques actuales de la psicoterapia. El modelo base es la terapia breve estratégica. La intervención se adapta a cada caso, con objetivos concretos y revisión periódica del progreso. La duración y los resultados dependen del problema, la situación personal y la implicación en el proceso. En nuestra metodología las sesiones suelen espaciarse cada 15 días cuando resulta clínicamente adecuado. Los psicólogos en Cartagena de nuestro equipo ofrecen un enfoque personalizado, orientado a mejorar el bienestar, la salud mental y el desarrollo personal.
Este compromiso con la excelencia y la innovación en la atención psicológica nos permite abordar una variedad de necesidades emocionales y conductuales, adaptando nuestras técnicas a cada situación particular. El equipo de psicólogos de AC Psicología no solo tratamos de resolver los problemas a corto plazo, sino también de equipar a nuestros pacientes con las herramientas necesarias para enfrentar desafíos futuros, fomentando un bienestar duradero.
Nuestros servicios
Terapias mágicas e inspiradoras, pero siempre con el soporte de la ciencia
2000
Sesiones
al año
+7
Años de
experiencia
130
Sesiones
a negocios
+15
Premios
otorgados
Sesiones de terapia personal e individual
Las sesiones de terapia personal e individual ofrecen un espacio único y dedicado para el crecimiento y la autoreflexión. Guiadas por un profesional experimentado, estas sesiones proporcionan un ambiente seguro donde los individuos pueden explorar sus pensamientos más profundos, emociones y desafíos. Psicólogos en Cartagena te acompañan en este viaje hacia el autoconocimiento y la mejora personal.
Adultos
Sesiones que cambian la vida para adultos, sin importar a qué grupo de edad pertenezcan.
Niños
Una sesión especial para tus hijos sobre problemas personales y de estudio.
Familias
Únase a mí con su familia y discutiremos sus problemas para mejorar sus vínculos.
Empresas
Organice una sesión de negocios para su organización para mejorar el resultado.
¿QUIÉN NECESITA UNA TERAPIA?
Beneficios de la terapia psicológica por psicólogos Cartagena
La terapia psicológica, cuando es guiada por un experto en la materia, proporciona una serie de beneficios transformadores para el bienestar emocional y la salud mental. Un psicólogo capacitado ofrece un espacio seguro y confidencial para realizar una psicoterapia profunda, explorando pensamientos y emociones para promover una comprensión mayor de uno mismo. A través de técnicas probadas y estrategias personalizadas, se abordan y superan los desafíos emocionales, ayudando a construir resiliencia y facilitando el cambio positivo. La terapia guiada por un psicólogo en Cartagena (Murcia) también brinda herramientas prácticas para afrontar situaciones difíciles, mejorando la toma de decisiones y fortaleciendo las habilidades de afrontamiento. Nuestros psicólogos en Murcia están aquí para apoyarte en cada paso de tu camino hacia la superación personal.
Nuestros clientes satisfechos
Anécdotas a través de Google y otros buscadores de psicología
Estoy muy agradecida por el apoyo que recibí en AC Psicología. Me dieron las herramientas para gestionar mi ansiedad y mejorar mi vida, lo que ha tenido un impacto positivo en todas las áreas de mi vida. Su enfoque me dio el espacio que necesitaba para reflexionar y encontrar soluciones a mis problemas. Les recomiendo a cualquiera que busque soluciones.
Unos grandes profesionales, con una gran capacidad para entender y ayudarte en todo tipo de problemas. Siempre saben cómo tratar al paciente. Y una calidez humana impresionante. Para mi los mejores de Cartagena.
Estuve con un experto. Fue muy franco y muy bueno. Lo que más me gustó fue que sabía mucho sobre las costumbres y tradiciones árabes. Me sentí muy cómoda con él. O cuando comencé con él, me dijo que Después de 6 sesiones ya estaría bien. La verdad es que en la tercera sesión estuve muy, muy bien. También hice sesiones con él. En vídeo de WhatsApp.
Javier es un profesional altamente formado y cualificado. Aparte de una gran vocación y dedicación al cliente, se ve que tiene una gran experiencia y un saber hacer. Apenas has hablado con él, te conoce y sabe perfectamente por dónde se dirige la cuestión que te lleva a consulta y sabe orientar la sesión para encontrar una solución. Totalmente recomendable.
Muchas gracias a Iñaki por su trato, fue impresionante el cambio que realicé en mi vida gracias a él. Llegué con un problema de ansiedad del que no creía poder salir yo sola y con su guía y su ayuda, en unos meses he conseguido controlar mi ansiedad y ver la vida de una forma diferente. Desde el minuto uno, me brindó toda la confianza y amabilidad posible. Estaré siempre agradecida!
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Terapia de grupo para la ansiedad en Cartagena
La terapia de grupo para la ansiedad en Cartagena puede ser una forma de trabajar el malestar con acompañamiento profesional y junto a personas que atraviesan dificultades parecidas. En AC Psicología abrimos inscripciones para Calma en acción, un programa presencial, continuado y de grupo reducido. ¿Qué es la terapia de grupo para la ansiedad? Es una intervención psicológica en la que varias personas se reúnen con profesionales de la psicología para comprender cómo funciona la ansiedad, observar los patrones que la mantienen y practicar respuestas diferentes. No consiste simplemente en “contar problemas”: las sesiones tienen objetivos, normas de funcionamiento y ejercicios adaptados al proceso del grupo. Compartir espacio con otras personas permite descubrir que muchas experiencias que se viven en silencio —la preocupación constante, el miedo a perder el control, la evitación o las sensaciones físicas intensas— también pueden entenderse y trabajarse en un contexto seguro. ¿Qué puede aportar el formato grupal? Comprensión: aprender a reconocer los mecanismos de la ansiedad y su relación con el cuerpo, los pensamientos y la conducta. Práctica: ensayar recursos de regulación emocional y nuevas formas de responder a situaciones difíciles. Acompañamiento: avanzar con un grupo estable, evitando la sensación de estar afrontando el problema a solas. Perspectiva: escuchar otras experiencias puede ayudar a identificar alternativas que no se veían desde el propio malestar. Continuidad: un programa de varios meses permite revisar avances y dificultades a lo largo del tiempo. ¿A quién va dirigido Calma en acción? El programa está pensado para personas adultas de 18 a 50 años que conviven con ansiedad, preocupación, anticipación negativa, inseguridad o respuestas de evitación y quieren trabajar estos aspectos en un entorno grupal. El grupo será mixto, presencial y de entre 5 y 10 participantes. Antes de incorporarse se realiza una valoración individual. Esta entrevista permite conocer el

Terapia de grupo para la ansiedad: cómo funciona y cuándo puede ayudar
La terapia de grupo es un formato clínico estructurado en el que varias personas trabajan objetivos relacionados bajo la dirección de un profesional sanitario. No consiste en sentarse a contar intimidades sin límite ni obliga a hablar antes de sentirse preparado. Combina explicación, observación, práctica y tareas concretas para llevar lo aprendido a la vida cotidiana. Cuando la ansiedad empieza a decidir qué lugares evitamos, qué conversaciones aplazamos o cuánto necesitamos comprobar para sentirnos seguros, comprender el problema es importante, pero normalmente no basta. El cambio requiere practicar respuestas nuevas de forma gradual. El grupo puede ofrecer un espacio protegido para ensayar esas respuestas y aprender también de la experiencia de otras personas. ¿Cómo funciona la terapia de grupo para la ansiedad? Un grupo terapéutico tiene normas, objetivos y una planificación. El profesional organiza las sesiones, facilita la participación y adapta las propuestas al ritmo de las personas que lo integran. Cada participante conserva el derecho a decidir qué comparte; la participación no se mide por contar más detalles personales, sino por implicarse de una manera segura y útil en el proceso. En un programa centrado en la ansiedad pueden trabajarse el ciclo entre sensaciones, pensamientos y conductas; la regulación de la activación; la relación con los pensamientos; la evitación y la búsqueda de seguridad; la exposición gradual; la tolerancia a la incertidumbre; los límites, la petición de apoyo y la prevención de recaídas. ¿Qué puede aportar el formato grupal? Normalización: comprobar que otras personas conocen dificultades parecidas puede reducir el aislamiento y la vergüenza. Aprendizaje compartido: observar cómo otras personas prueban herramientas permite descubrir alternativas. Práctica interpersonal: el grupo permite ensayar formas de expresarse, pedir ayuda, poner límites y tolerar cierta incomodidad. Continuidad: las tareas entre sesiones ayudan a trasladar el trabajo terapéutico fuera de la consulta. Estos posibles

Dismorfia y problemas de alimentación
Cuando la imagen corporal crea mucho espacio La relación con el cuerpo puede convertirse en una fuente constante de malestar. Mirarse al espejo, elegir ropa, comer fuera de casa o recibir un comentario aparentemente inocente puede activar ansiedad, culpa o rechazo hacia uno mismo. En AC Psicología, en Cartagena, acompañamos a personas que sienten que su imagen corporal condiciona su vida diaria. La dismorfia y los problemas de alimentación no son “manías” ni falta de voluntad. Son señales de sufrimiento psicológico que merecen atención profesional. Cuando una persona vive pendiente de defectos físicos que percibe como graves, aunque otros no los vean igual, puede empezar a evitar situaciones sociales, revisar su cuerpo de forma repetida o modificar su alimentación para intentar sentirse mejor. El problema es que ese alivio suele durar poco. Cada comprobación, restricción o comparación puede reforzar el ciclo de preocupación. Por eso es importante abordar no solo la comida o el espejo, sino también la ansiedad, la autoestima y la forma de interpretar el propio cuerpo. Si estás buscando ayuda psicológica en Cartagena o prefieres terapia online, puedes conocer más sobre nuestro enfoque en la página de psicología en Cartagena o solicitar información desde contacto. Dismorfia y problemas de alimentación: una relación más frecuente de lo que parece La dismorfia corporal implica una preocupación intensa por uno o varios aspectos del físico. Puede centrarse en la piel, el peso, la forma del cuerpo, el pelo, la nariz, la musculatura o cualquier zona que la persona perciba como “defectuosa”. No siempre se ve desde fuera. Muchas personas con dismorfia mantienen una apariencia cuidada, estudian, trabajan y cumplen con sus responsabilidades. Sin embargo, por dentro pueden vivir con una crítica constante y agotadora. Los problemas de alimentación pueden aparecer como una forma de controlar esa incomodidad. Algunas personas restringen alimentos, cuentan calorías de forma rígida, evitan comer en público o compensan después de haber comido. En otros casos, aparecen atracones, culpa intensa o conductas purgativas. También puede darse ejercicio excesivo, no por salud o disfrute, sino por miedo a cambiar físicamente o por necesidad de “corregir” el cuerpo. Es importante señalar que no todas las personas con dismorfia desarrollan un trastorno alimentario. Tampoco todos los problemas con la comida tienen su origen en la imagen corporal. Aun así, la conexión es frecuente y conviene evaluarla con cuidado. En consulta trabajamos desde una mirada respetuosa, sin juicios y sin centrar todo en el peso. Puedes ampliar información sobre el acompañamiento psicológico en la página de terapia para adultos y sobre la opción de terapia online. Imagen corporal y trastornos de la conducta alimentaria: señales que conviene escuchar Una señal de alerta es que el cuerpo ocupe demasiado espacio mental. Por ejemplo, pensar varias veces al día en “cómo me veo”, comparar fotos antiguas o revisar el espejo buscando cambios. También puede preocupar cuando la comida se vive con miedo. Si comer ciertos alimentos genera ansiedad, culpa o sensación de pérdida de control, es recomendable pedir orientación psicológica. Otra señal importante es la evitación. Dejar de ir a la playa, no quedar para cenar, rechazar planes por no sentirse bien con el cuerpo o cambiarse muchas veces de ropa antes de salir puede indicar que el malestar está limitando la vida. En adolescentes y adultos jóvenes, estas señales pueden confundirse con “preocuparse por la imagen”. Sin embargo, cuando hay sufrimiento intenso, aislamiento, cambios bruscos en la alimentación o bajada del rendimiento, no conviene esperar. También hay que prestar atención a comentarios como “me doy asco”, “no puedo verme”, “si no cambio mi cuerpo no podré estar bien” o “no merezco comer esto”. Son frases que pueden reflejar una relación dolorosa con uno mismo. Si existen vómitos provocados, uso de laxantes, pérdida rápida de peso, desmayos, autolesiones o ideas de hacerse daño, es fundamental buscar ayuda sanitaria urgente. En una emergencia, contacta con el 112 o acude a un servicio médico. Cómo puede ayudar la terapia psicológica La terapia no consiste en convencer a la persona de que “se vea bien” de un día para otro. Tampoco en hablar únicamente de dietas o hábitos. El objetivo es comprender el ciclo que mantiene el problema y construir recursos más saludables. En primer lugar, se evalúa cómo aparece la preocupación corporal. Se exploran pensamientos, emociones, conductas de comprobación, evitación, historia personal y posibles factores de ansiedad, perfeccionismo o autoestima. Después, se trabaja para reducir conductas que mantienen el malestar. Por ejemplo, mirarse de forma compulsiva, compararse en redes sociales, pedir reafirmación constantemente o restringir alimentos como forma de control emocional. También se abordan creencias rígidas sobre el cuerpo. Muchas personas sienten que su valor depende de cómo se ven. La terapia ayuda a cuestionar esa idea y a recuperar áreas de identidad que han quedado desplazadas. En los problemas de alimentación, el trabajo debe ser cuidadoso y coordinado cuando sea necesario. En algunos casos puede ser conveniente colaborar con medicina, nutrición especializada o psiquiatría, siempre priorizando la seguridad del paciente. En AC Psicología, en Cartagena y online, adaptamos la intervención a cada caso. No todas las personas necesitan lo mismo. Algunas llegan con mucha ansiedad; otras con vergüenza; otras después de años intentando resolverlo solas. Pedir ayuda no significa haber fracasado. Significa dejar de pelear en silencio con el cuerpo y empezar a construir una relación más amable, realista y libre contigo. FAQ: dudas frecuentes sobre dismorfia y problemas de alimentación ¿La dismorfia corporal es lo mismo que tener baja autoestima? No exactamente. La baja autoestima puede estar presente, pero la dismorfia implica una preocupación intensa y persistente por defectos físicos percibidos. Esa preocupación suele generar ansiedad, comprobaciones, evitación o necesidad de corregir el cuerpo. ¿Puedo tener un problema de alimentación aunque mi peso sea “normal”? Sí. Los problemas de alimentación no se definen solo por el peso. La rigidez, el miedo a comer, los atracones, la culpa, las compensaciones o la obsesión con el cuerpo pueden aparecer en personas con cualquier complexión. ¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica? Cuando la imagen corporal o la comida empiezan a limitar tu vida. Si evitas planes, sufres al comer, te comparas de forma constante o sientes que tu cuerpo determina tu valor, es buen momento para consultar. ¿La terapia online sirve para estos casos? Sí, en muchos casos puede ser útil. La terapia online permite trabajar pensamientos, emociones y conductas desde un entorno seguro. Si hay riesgo médico o conductas graves, puede ser necesario coordinar con atención presencial sanitaria. ¿Qué puedo hacer si un familiar tiene estos síntomas? Evita comentarios sobre peso, comida o apariencia. Escucha sin juzgar y anima a pedir ayuda profesional. Frases como “solo tienes que comer” o “no es para tanto” suelen aumentar la vergüenza y el aislamiento. Te ayudamos La dismorfia y los problemas de alimentación pueden hacer que la vida se vuelva pequeña: menos planes, menos calma y más lucha interna. Pero no tienes que atravesarlo en soledad. Si vives en Cartagena, Murcia, o prefieres sesiones online, en AC Psicología podemos ayudarte a comprender lo que te ocurre y dar pasos seguros hacia una relación más sana con tu cuerpo y la comida. Contacta con nosotros desde acpsicologia.net/contacto y solicita tu primera cita.

Terapia de grupo para la ansiedad en Cartagena
La terapia de grupo para la ansiedad en Cartagena puede ser una forma de trabajar el malestar con acompañamiento profesional y junto a personas que atraviesan dificultades parecidas. En AC Psicología abrimos inscripciones para Calma en acción, un programa presencial, continuado y de grupo reducido. ¿Qué es la terapia de grupo para la ansiedad? Es una intervención psicológica en la que varias personas se reúnen con profesionales de la psicología para comprender cómo funciona la ansiedad, observar los patrones que la mantienen y practicar respuestas diferentes. No consiste simplemente en “contar problemas”: las sesiones tienen objetivos, normas de funcionamiento y ejercicios adaptados al proceso del grupo. Compartir espacio con otras personas permite descubrir que muchas experiencias que se viven en silencio —la preocupación constante, el miedo a perder el control, la evitación o las sensaciones físicas intensas— también pueden entenderse y trabajarse en un contexto seguro. ¿Qué puede aportar el formato grupal? Comprensión: aprender a reconocer los mecanismos de la ansiedad y su relación con el cuerpo, los pensamientos y la conducta. Práctica: ensayar recursos de regulación emocional y nuevas formas de responder a situaciones difíciles. Acompañamiento: avanzar con un grupo estable, evitando la sensación de estar afrontando el problema a solas. Perspectiva: escuchar otras experiencias puede ayudar a identificar alternativas que no se veían desde el propio malestar. Continuidad: un programa de varios meses permite revisar avances y dificultades a lo largo del tiempo. ¿A quién va dirigido Calma en acción? El programa está pensado para personas adultas de 18 a 50 años que conviven con ansiedad, preocupación, anticipación negativa, inseguridad o respuestas de evitación y quieren trabajar estos aspectos en un entorno grupal. El grupo será mixto, presencial y de entre 5 y 10 participantes. Antes de incorporarse se realiza una valoración individual. Esta entrevista permite conocer el

Terapia de grupo para la ansiedad: cómo funciona y cuándo puede ayudar
La terapia de grupo es un formato clínico estructurado en el que varias personas trabajan objetivos relacionados bajo la dirección de un profesional sanitario. No consiste en sentarse a contar intimidades sin límite ni obliga a hablar antes de sentirse preparado. Combina explicación, observación, práctica y tareas concretas para llevar lo aprendido a la vida cotidiana. Cuando la ansiedad empieza a decidir qué lugares evitamos, qué conversaciones aplazamos o cuánto necesitamos comprobar para sentirnos seguros, comprender el problema es importante, pero normalmente no basta. El cambio requiere practicar respuestas nuevas de forma gradual. El grupo puede ofrecer un espacio protegido para ensayar esas respuestas y aprender también de la experiencia de otras personas. ¿Cómo funciona la terapia de grupo para la ansiedad? Un grupo terapéutico tiene normas, objetivos y una planificación. El profesional organiza las sesiones, facilita la participación y adapta las propuestas al ritmo de las personas que lo integran. Cada participante conserva el derecho a decidir qué comparte; la participación no se mide por contar más detalles personales, sino por implicarse de una manera segura y útil en el proceso. En un programa centrado en la ansiedad pueden trabajarse el ciclo entre sensaciones, pensamientos y conductas; la regulación de la activación; la relación con los pensamientos; la evitación y la búsqueda de seguridad; la exposición gradual; la tolerancia a la incertidumbre; los límites, la petición de apoyo y la prevención de recaídas. ¿Qué puede aportar el formato grupal? Normalización: comprobar que otras personas conocen dificultades parecidas puede reducir el aislamiento y la vergüenza. Aprendizaje compartido: observar cómo otras personas prueban herramientas permite descubrir alternativas. Práctica interpersonal: el grupo permite ensayar formas de expresarse, pedir ayuda, poner límites y tolerar cierta incomodidad. Continuidad: las tareas entre sesiones ayudan a trasladar el trabajo terapéutico fuera de la consulta. Estos posibles

Dismorfia y problemas de alimentación
Cuando la imagen corporal crea mucho espacio La relación con el cuerpo puede convertirse en una fuente constante de malestar. Mirarse al espejo, elegir ropa, comer fuera de casa o recibir un comentario aparentemente inocente puede activar ansiedad, culpa o rechazo hacia uno mismo. En AC Psicología, en Cartagena, acompañamos a personas que sienten que su imagen corporal condiciona su vida diaria. La dismorfia y los problemas de alimentación no son “manías” ni falta de voluntad. Son señales de sufrimiento psicológico que merecen atención profesional. Cuando una persona vive pendiente de defectos físicos que percibe como graves, aunque otros no los vean igual, puede empezar a evitar situaciones sociales, revisar su cuerpo de forma repetida o modificar su alimentación para intentar sentirse mejor. El problema es que ese alivio suele durar poco. Cada comprobación, restricción o comparación puede reforzar el ciclo de preocupación. Por eso es importante abordar no solo la comida o el espejo, sino también la ansiedad, la autoestima y la forma de interpretar el propio cuerpo. Si estás buscando ayuda psicológica en Cartagena o prefieres terapia online, puedes conocer más sobre nuestro enfoque en la página de psicología en Cartagena o solicitar información desde contacto. Dismorfia y problemas de alimentación: una relación más frecuente de lo que parece La dismorfia corporal implica una preocupación intensa por uno o varios aspectos del físico. Puede centrarse en la piel, el peso, la forma del cuerpo, el pelo, la nariz, la musculatura o cualquier zona que la persona perciba como “defectuosa”. No siempre se ve desde fuera. Muchas personas con dismorfia mantienen una apariencia cuidada, estudian, trabajan y cumplen con sus responsabilidades. Sin embargo, por dentro pueden vivir con una crítica constante y agotadora. Los problemas de alimentación pueden aparecer como una forma de controlar esa incomodidad. Algunas personas restringen alimentos, cuentan calorías de forma rígida, evitan comer en público o compensan después de haber comido. En otros casos, aparecen atracones, culpa intensa o conductas purgativas. También puede darse ejercicio excesivo, no por salud o disfrute, sino por miedo a cambiar físicamente o por necesidad de “corregir” el cuerpo. Es importante señalar que no todas las personas con dismorfia desarrollan un trastorno alimentario. Tampoco todos los problemas con la comida tienen su origen en la imagen corporal. Aun así, la conexión es frecuente y conviene evaluarla con cuidado. En consulta trabajamos desde una mirada respetuosa, sin juicios y sin centrar todo en el peso. Puedes ampliar información sobre el acompañamiento psicológico en la página de terapia para adultos y sobre la opción de terapia online. Imagen corporal y trastornos de la conducta alimentaria: señales que conviene escuchar Una señal de alerta es que el cuerpo ocupe demasiado espacio mental. Por ejemplo, pensar varias veces al día en “cómo me veo”, comparar fotos antiguas o revisar el espejo buscando cambios. También puede preocupar cuando la comida se vive con miedo. Si comer ciertos alimentos genera ansiedad, culpa o sensación de pérdida de control, es recomendable pedir orientación psicológica. Otra señal importante es la evitación. Dejar de ir a la playa, no quedar para cenar, rechazar planes por no sentirse bien con el cuerpo o cambiarse muchas veces de ropa antes de salir puede indicar que el malestar está limitando la vida. En adolescentes y adultos jóvenes, estas señales pueden confundirse con “preocuparse por la imagen”. Sin embargo, cuando hay sufrimiento intenso, aislamiento, cambios bruscos en la alimentación o bajada del rendimiento, no conviene esperar. También hay que prestar atención a comentarios como “me doy asco”, “no puedo verme”, “si no cambio mi cuerpo no podré estar bien” o “no merezco comer esto”. Son frases que pueden reflejar una relación dolorosa con uno mismo. Si existen vómitos provocados, uso de laxantes, pérdida rápida de peso, desmayos, autolesiones o ideas de hacerse daño, es fundamental buscar ayuda sanitaria urgente. En una emergencia, contacta con el 112 o acude a un servicio médico. Cómo puede ayudar la terapia psicológica La terapia no consiste en convencer a la persona de que “se vea bien” de un día para otro. Tampoco en hablar únicamente de dietas o hábitos. El objetivo es comprender el ciclo que mantiene el problema y construir recursos más saludables. En primer lugar, se evalúa cómo aparece la preocupación corporal. Se exploran pensamientos, emociones, conductas de comprobación, evitación, historia personal y posibles factores de ansiedad, perfeccionismo o autoestima. Después, se trabaja para reducir conductas que mantienen el malestar. Por ejemplo, mirarse de forma compulsiva, compararse en redes sociales, pedir reafirmación constantemente o restringir alimentos como forma de control emocional. También se abordan creencias rígidas sobre el cuerpo. Muchas personas sienten que su valor depende de cómo se ven. La terapia ayuda a cuestionar esa idea y a recuperar áreas de identidad que han quedado desplazadas. En los problemas de alimentación, el trabajo debe ser cuidadoso y coordinado cuando sea necesario. En algunos casos puede ser conveniente colaborar con medicina, nutrición especializada o psiquiatría, siempre priorizando la seguridad del paciente. En AC Psicología, en Cartagena y online, adaptamos la intervención a cada caso. No todas las personas necesitan lo mismo. Algunas llegan con mucha ansiedad; otras con vergüenza; otras después de años intentando resolverlo solas. Pedir ayuda no significa haber fracasado. Significa dejar de pelear en silencio con el cuerpo y empezar a construir una relación más amable, realista y libre contigo. FAQ: dudas frecuentes sobre dismorfia y problemas de alimentación ¿La dismorfia corporal es lo mismo que tener baja autoestima? No exactamente. La baja autoestima puede estar presente, pero la dismorfia implica una preocupación intensa y persistente por defectos físicos percibidos. Esa preocupación suele generar ansiedad, comprobaciones, evitación o necesidad de corregir el cuerpo. ¿Puedo tener un problema de alimentación aunque mi peso sea “normal”? Sí. Los problemas de alimentación no se definen solo por el peso. La rigidez, el miedo a comer, los atracones, la culpa, las compensaciones o la obsesión con el cuerpo pueden aparecer en personas con cualquier complexión. ¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica? Cuando la imagen corporal o la comida empiezan a limitar tu vida. Si evitas planes, sufres al comer, te comparas de forma constante o sientes que tu cuerpo determina tu valor, es buen momento para consultar. ¿La terapia online sirve para estos casos? Sí, en muchos casos puede ser útil. La terapia online permite trabajar pensamientos, emociones y conductas desde un entorno seguro. Si hay riesgo médico o conductas graves, puede ser necesario coordinar con atención presencial sanitaria. ¿Qué puedo hacer si un familiar tiene estos síntomas? Evita comentarios sobre peso, comida o apariencia. Escucha sin juzgar y anima a pedir ayuda profesional. Frases como “solo tienes que comer” o “no es para tanto” suelen aumentar la vergüenza y el aislamiento. Te ayudamos La dismorfia y los problemas de alimentación pueden hacer que la vida se vuelva pequeña: menos planes, menos calma y más lucha interna. Pero no tienes que atravesarlo en soledad. Si vives en Cartagena, Murcia, o prefieres sesiones online, en AC Psicología podemos ayudarte a comprender lo que te ocurre y dar pasos seguros hacia una relación más sana con tu cuerpo y la comida. Contacta con nosotros desde acpsicologia.net/contacto y solicita tu primera cita.

Trastorno de personalidad narcisista vs narcisista: diferencias que conviene entender
Decir que alguien es “narcisista” se ha vuelto frecuente en conversaciones, redes sociales y conflictos de pareja. Sin embargo, no es lo mismo tener rasgos narcisistas que presentar un trastorno de personalidad narcisista. La diferencia importa, porque etiquetar sin evaluar puede hacer daño y dificultar pedir ayuda. En AC Psicología, consulta de psicología en Cartagena, Murcia, trabajamos con personas que sufren relaciones complejas, problemas de autoestima, dependencia emocional o conflictos vinculados a patrones de personalidad. También atendemos mediante terapia online, cuando la distancia o los horarios lo hacen más fácil. Llamar “narcisista” a una persona puede describir una conducta concreta: necesidad de admiración, poca autocrítica, tendencia a ponerse por encima o dificultad para empatizar. Pero un diagnóstico clínico exige mucho más que una impresión. Requiere valorar la historia personal, el funcionamiento emocional, las relaciones y el grado de deterioro en la vida diaria. Puedes ampliar información sobre el acompañamiento psicológico en nuestra sección de psicólogos en Cartagena o conocer cómo funciona la terapia online. Trastorno de personalidad narcisista: qué es y qué no es El trastorno de personalidad narcisista es un patrón persistente de grandiosidad, necesidad de admiración y dificultades de empatía. No se trata de “ser egoísta un día” ni de tener mucha seguridad en uno mismo. Hablamos de una forma estable de percibirse, relacionarse y protegerse emocionalmente. Una persona con este patrón puede mostrarse superior, sentirse especial o reaccionar muy mal ante la crítica. A veces busca reconocimiento constante. Otras veces se siente profundamente herida cuando no recibe el trato que espera. Detrás de esa imagen de seguridad puede haber una autoestima frágil y muy dependiente de la validación externa. El diagnóstico no debe hacerse desde un vídeo de internet ni desde una lista de señales. En psicología clínica se evalúa si esos rasgos aparecen en distintos contextos, desde hace tiempo y si generan sufrimiento o







Trini Garcia